El vestido y la moda son actualmente uno de los pilares fundamentales de las sociedades. Cada semana, mes o temporada podemos apreciar cómo marcas comerciales y/o de lujo sacan a la venta nuevos diseños, inspirados en aspectos sociales y dirigidos a la innovación. Hoy en día, la moda otorga un estatuto social por el que las personas se empeñan en desarrollar.
Sin embargo, el vestido no fue siempre un tema fundamental en la sociedad. A través de la historia, nos hemos topado con distintas etapas donde se relaciona la cultura con el vestido. En términos teológicos o religiosos, tenemos a Adán y Eva, los primeros pobladores de la Tierra, creados por Dios. Ellos no utilizaban vestimentas, en realidad, la comodidad ante la desnudez era un tema recurrente, era algo "normal". Sin embargo, el comer del fruto prohibido cambió su forma de pensar, actuar y sentir, donde ya la tentación se presentó en otra medida.
Como se ha visto en publicaciones anteriores, la división de la cultura y los mundos era muy diferente: por un lado, teníamos a los europeos, por otro a los asiáticos, y por otro a los americanos. Cada sociedad convivía a su propia manera y a sus propios modos.
En la lectura, podemos apreciar como en los inicios, la desnudez no era un tema de escándalo, de vergüenza. Hasta personajes icónicos como Don Quijote no portaba gran cantidad de ropas. El cambio en la mentalidad cambió, cuando se empezó a ver a las vestimentas como un signo de estatus social, donde las personas más humanizadas y plenas vestían ropas, mientras que los pobres, no lo hacían. En realidad, la entrada del vestido a las civilizaciones europeas (específicamente las españolas), estaban directamente relacionadas con la modernidad y urbanidad.
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| Figura 1. Vestimenta de la mujer del siglo XIV |
Por otro lado, el modo de vivir de las comunidades y sociedades mesoamericanas era muy diferente. La vestimenta, lejos de representar modernidad, era de estatus social, donde los tlatoanis o altos rangos y sacerdotes, como los líderes de la civilización, portaban ropas hechas de algodón y de color blanco, decoradas con colores brillantes y figuras representativas de la misma sociedad. Existe, sin embargo, una contradicción ante la historia, donde unos mencionaban la vestimenta como parte de la sociedad, y otros como algo inexistente. Esto sucede porque, si bien se compartía un mismo territorio, cada sociedad se manejaba de manera diferente.
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| Figura 2. Vestimentas del hombre mexica, según su posición jerárquica. |
Con la llegada de los españoles a América, y con la conquista española sobre los pueblos indígenas en 1521, se vinieron grandes cambios en el comportamiento de las sociedades, desde temas religiosos (la evangelización e imposición del cristianismo y el catolicismo), el lenguaje (la enseñanza del castellano), la política (el virreinato de la Nueva España), hasta aspectos tan sencillos como lo fue la misma forma de vestir.
Tanto los españoles como los indígenas, compartían la idea de que el vestido era algo más allá que sólo cubrir el cuerpo de la intemperie. Debido a la renuencia de varios ante la adaptabilidad de la nueva cultura y el empeño de los españoles en imponer un esquema de vestimenta, orillaron a los gobernantes a imponer leyes y reglas para integrar a los pueblos indígenas con las costumbres españolas, creando un lazo nuevo y fuerte que caracterizó al ya pueblo mestizo.
Asimismo, se empezó con la implementación de ropas homogéneas y similares, casi uniformadas, esto ante la posible inconformidad ante la desigualdad en las vestimentas, lo cual puede crear conflictos. Debido al gran esfuerzo de las autoridades, el vestuario ingígena colonial se extendió rápidamente por el territorio.
"Las relaciones geográficas, redactadas en respuesta a los cuestionarios de 1570 y 1573, confirman la generalización de una vestimenta mestiza, en la que persistían elementos indios, como la tilma y ocasionalmente los cactles, junto a las camisas y los zaragüelles. Las mujeres conservaron su vestimenta tradicional, sin camnios apreciables, salvo que ocasionalmente se diese mayor amplitud a los huipiles o se cerrasen algunas costuras antes abiertas; debió ser excepcional el empleo de "una cobija blanca" que "por honestidad" añadieron a la indumentaria de las mujeres de Texcoco" (Gonzalbo, s.f.: p. 334).
Se pueden observar claras diferencias en la cultura y percepción de cosas tan sencillas como lo es la vestimenta. Si bien actualmente y en el pasado contábamos con rasgos cacaterísticos de nuestra cultura, que se vieron dañados con la llegada de los españoles, no podemos negar que hubo un cambio de rutina y adaptabilidad cultural. Ambas partes no fueron meramente excluyentes, sino incluyentes, donde si bien contábamos con cosas impuestas del extranjero, aún así nos quedamos con nuestra cultura y sentido de pertenencia de donde venimos. No simbolizó un cambio, sino una transformación.
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Figura 8. Vestimentas indígenas coloniales
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Referencias de la galería visualFigura 1: https://www.alamy.es/el-vestuario-de-la-mujer-del-siglo-xiv-1910-artista-desconocido-image262768554.html
Figura 2: https://masdemx.com/2017/07/vida-cotidiana-tenochtitlan-mexicas-nobles-nobleza-azteca/
Figura 3: https://www.facebook.com/arqueomex/posts/949152431789702/
Figura 4: https://educalingo.com/es/dic-es/cacle
Figura 5: https://www.amazon.com/-/es/medieval-renacentista-volantes-delantera-colonial/dp/B07H28MT6W
Figura 6: http://opusincertumhispanicus.blogspot.com/2014/09/los-zaraguelles-zaraguel-greguescos.html
Figura 7: http://lauderiasymas.blogspot.com/2008/10/vestido-prehispanico.html
Figura 8: https://reinamares.hypotheses.org/12740
Sophia, rescatas muy buenas pistas en tu análisis. Como bien señalas, la lectura de Pilar nos habla sobre la vestimenta y cómo a través de ella se reproducía una distinción entre las castas sociales (más que clases), sin embargo, más allá de esto, nos permite ver rasgos fundamentales de la cultura y la estructura social durante la colonia, resultado de las transformaciones producidas con las colonizaciones.
ResponderEliminarPor ejemplo, había un comportamiento impuesto por la religión católica, y al que le daban categorías en relación con lo civilizado o no civilizado (con una clara intención de demeritar la cultura de los aborígenes), lo mismo con la imposición de las creencias religiosas, pero también podemos pensar en la alimentación, en la conformación de las familias, de las viviendas, de la vida urbana, etc.
Por su parte, es claro que la estructura social estaba regida por las castas sociales, y esta distinción se hacía sobre la raza.